Basílica de San Isidoro de León

La Real Colegiata Basílica de San Isidoro, conocida comúnmente como San Isidoro de León, es un templo cristiano situado en la ciudad de León. Está considerada uno de los conjuntos románicos más sobresalientes del país, tanto por su relevancia histórica como por su arquitectura, su escultura y la valiosa colección de objetos suntuarios románicos que han llegado hasta nuestros días. Uno de sus rasgos más singulares es el Panteón Real, ubicado a los pies de la iglesia, que conserva pinturas murales y capiteles románicos originales, lo que lo convierte en una pieza excepcional dentro del arte románico europeo. El conjunto fue levantado y ampliado principalmente entre los siglos XI y XII.

En sus orígenes, el lugar albergó un monasterio dedicado a San Pelayo, aunque se cree que previamente existió allí un templo de época romana. Con la llegada a León de las reliquias de san Isidoro, obispo de Sevilla y Doctor de las Españas, el edificio adoptó su actual advocación.

La iglesia conserva restos románicos de la primera etapa constructiva impulsada por los reyes Fernando I y Sancha. El Panteón Real y las puertas de la fachada sur —la Puerta del Cordero y la Puerta del Perdón—, junto con la Puerta Norte o Capitular, representan las primeras expresiones del arte románico en tierras leonesas. A lo largo de los siglos, el conjunto fue incorporando elementos de estilo gótico, renacentista y barroco.

Desde el 9 de febrero de 1910, San Isidoro de León está reconocida como Monumento Histórico-Artístico.

Artículo obtenido de Wikipedia en su versión del 14/12/2025, por varios autores bajo la Licencia de Documentación Libre GNU.

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